…en la escuela necesitamos integrar los valores…

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Las instituciones y los valores

Hay una gran cantidad de temas que quedarán fuera del blog, por ejemplo los comentarios como “por lo que nos pagan”, que no dejan de escucharse en las escuelas, ni dejan de ser ciertos. Realmente un sueldo docente es vergonzoso, en general hoy, los sueldos para cualquier trabajador son vergonzosos, los sueldos de los jubilados son vergonzosos, así como lo son la desocupación, la marginación, los privilegios, el abuso de poder, la negligencia y desaciertos políticos, los sordos de siempre que lejos de escuchar necesidades, no cesan de hablar barbaridades, los ciegos que vendan sus ojos y muestran fantasiosos sueños de inexistentes victorias y progresos. Son vergonzosos los que olvidan que se les ha dado autoridad para servir, no para tomarlo todo. Los que ostentan grandeza pagada con hambre, miseria e ignorancia de los que deberían ser sus protegidos… Hay mucho, mucho, que queda afuera, y va a seguir quedando como parte del resultado de lo que nosotros mismos relegamos, delegamos, callamos y admitimos.

Existen leyes, códigos, constituciones, instituciones articulando, cámaras sesionando, organismos encargados de impartir justicia, pero cuando lo humano falla, cuando no se sostiene tanto de un lado como de otro una conducta, con un eje de valores y mínima moralidad que resguarde todo lo anterior …

El nivel de deterioro y carencias a veces, es abrumador, como docentes incluso hemos perdido el respeto y la compañía de muchos padres, aunque otros tantos gracias a Dios, están muy preocupados por sus hijos. Literalmente nadamos a veces contra la corriente, así y todo, esto necesita de un gran esfuerzo. La mayoría de nuestras escuelas cuentan con una infraestructura decadente, inadecuada y en algunos casos hasta peligrosa. ¡Hay tanto que se queda afuera!

Sigo apostando a mejorar, a creer que pequeños cambios hoy, pueden representar un gran cambio mañana, más allá de todo lo que queda fuera, encuentro una raíz en los valores humanos, en la moral, en la ética y fundamentalmente en la responsabilidad de ayudar hoy, proteger y orientar a los más pequeños. A ellos les entregamos esto que vamos construyendo (o destruyendo) hoy. A nuestra pequeña generación legamos un planeta con graves problemas ecológicos, políticos, económicos que no han elegido. Tenemos que ser capaces de mejorar, de ser responsables, de ser íntegros, de preparlos mínimamente para que puedan superar las consecuencias de nuestra  propia apatía y desinteligencia para con la vida misma incluso. Tenemos que respetarlos, protegerlos. ¿Qué les estamos dejando? ¿ Nosotros somos los adultos responsables que ellos necesitan?