…en la escuela necesitamos integrar los valores…

Una forma de promover valores

pizarronUno de los grandes dilemas dentro del ámbito escolar, es que no hay espacio para trabajar como es necesario el tema de los valores, es muy cierto que no hay tiempo de sobra contemplado en la cantidad de contenidos que entran en el diseño curricular de cada año, de cada materia.

Otro de los inconvenientes reales es la dificultad para encontrar consenso al definir cuáles son los puntos fuera del programa, importantes para trabajar, y de qué manera hacerlo. Incluso como profesores sabemos que volamos de un aula a otra con muy poca holgura de tiempo, y escasas posibilidades. Por tanto, nada mejor que “cada maestrito con su librito”. Cada uno da clases como le parece, y mejor aún, cada uno ve los problemas de los alumnos y su contexto de una manera diferente. Así escuché decir, con todo derecho, “ que los eduquen los padres, mi trabajo es dar la materia” o “ yo ya tengo suficientes problemas”, “no tengo ganas” y muchos otros “peros” derechos sobrados de cada uno. No soy autoridad para juzgar razones, insisto, cada uno se ha ganado su título y sus méritos con su propia forma de ser. Por tanto no se trata de criticar a nadie.

Sin embargo sí entiendo que es necesario hacer un esfuerzo por darles a los chicos esa clase de orientación que están pidiendo a viva voz, y más también.Hay una gran carencia de valores vivos, de afectos verdaderos, de virtudes aplaudidas, de marcar un rumbo con mas seguridades y menos “da lo mismo”.

¿De qué forma entonces se pueden promover y enseñar valores? Personalmente creo que hasta hoy, salvo raras excepciones donde todos han podido acordar; enseñar  y promover valores es una cuestión de actitud personal y un poco de trabajo extra en el aula:

  • Aprovechando al máximo el contexto diario y cada inconveniente que pueda surgir para señalar sin disimulos, con todas las palabras, un tema significativo para ellos. Insistir en el concepto y mantener una conducta con él.
  • Hablando mucho, hay mil temas para reforzar, a veces de manera individual, a veces de forma grupal, y existe en  cada docente, la actitud que maneja mejor, para hacerlo de manera sólida y contundente.
  • Interactuando con los alumnos de manera de reflejar permanentemente esos valores que se quieren enseñar o promover. Personalmente me resulta, quién no se ha dado cuenta que cada grupo se comporta de acuerdo a como lo hace su profesor.
  • Tomándose algunos minutos de una clase para leer objetivamente un tema de importancia para ese grupo. Pegar en el aula una lámina que registre códigos de convivencia y pautas de trabajo, etc.

Nuestros alumnos escuchan, aunque a veces no parezca, más todavía, recuerdan cada pequeña palabra al respecto y cada gesto como no lo hacen con los contenidos curriculares en sí.

arbol valores humanosTienen una gran capacidad de atención para estos temas (si somos serios al respecto) porque tienen una gran sed de ellos, hay un espacio en su interior que necesita respuestas, o la ciencia de saber formularse bien una pregunta para buscar una respuesta, buscan códigos y conductas que solo se encuentran a través de los valores.

Pienso, quizás me equivoque, que la forma más rápida que tenemos para ayudar a nuestros alumnos hoy, no es más que una actitud personal. Una forma de ser transmitida a nuestra bendita vocación de enseñar.

Propongo esfuerzo para ver la oportunidad, vaya que sobra, para colocar un bien, un valor, hacerlo evidente, darle vida, estimular las virtudes, disimular los errores para no humillar, corregirlos sí, humillarlos no. Eso de “romperles el alma ”, para demostrarles que no saben nada…colegas…sin palabras.

Preferible y más sano es hacerles ver todo lo que aprenden, todo lo que pueden, que pueden ser grandes razonadores, que pueden relacionar, buscar, preguntarse…otra forma me preocuparía. Traer a lo cotidiano nuevas y mejores formas implica reflejarlas primero para integrarlas después, los valores se viven, se muestran en acciones…

Creo que no sobra tiempo para debates, con suerte y aplausos dentro de poco podamos ponernos todos de acuerdo, mientras tanto podemos señalar caminos nuevos hoy, cada uno desde su lugar.