…en la escuela necesitamos integrar los valores…

Tiempo de dar y construir

Tiempo de dar y construir…

Más de una vez nos hemos quedado embelesados en medio de la naturaleza, en un mundo exquisito que a cielo abierto y sin muros deleita de manera absoluta todos nuestros sentidos. Mirando tanta perfección en derredor…un millón de cosas podrá decirnos…un millón de veces exhibirá cuánto espera de nosotros, un millón de analogías como partes únicas de un quehacer indeclinable…

Al igual que la belleza del océano, su fuerza increíble, su calma o su ímpetu, la majestuosidad de su presencia…no serían nada sin cada una de sus pequeñas partes. ¿Qué sucedería si sus gotas de agua excusaran su presencia por considerarla insignificante? ¿Qué sería de su magnificencia…? ¿Quién resguardaría la vida que lo anima y sostiene…? ¿Dónde hallaríamos tanta hermosura…?

Exactamente así con la capacidad que tenemos de obrar, de colaborar unos con otros, de no omitir cada pequeña ayuda que sabemos podemos ofrecer. De ser parte de ese océano que es la necesidad de darnos los unos por los otros, en lo pequeño y en lo grande. En lo que es para hoy o para mañana.

Mirar hacia arriba, hacia adentro y cada ángulo de nuestro entorno, es lo primero que necesitamos hacer…y dar… Esa es la mayor fuerza, belleza y magnificencia que se nos propone como humanidad, el más grande amor que pueda unirnos y sostenernos unos a otros…

Ser parte integrante como constructores, como colaboradores es lo opuesto a eximirse de una responsabilidad que por naturaleza nos ha llamado. Todos nos necesitamos, no hay tiempo para excusarse, es tiempo de dar y tiempo de hacer…