…en la escuela necesitamos integrar los valores…

Material sobre valores humanos. ¿Cómo elegirlo?

Material sobre valores humanos: ¿Cómo elegirlo?

arbol de valores humanosCuando buscamos material para trabajar valores con los chicos, más allá de lo que podamos hallar, es importante tomar el tiempo de reflexionar algunos aspectos para abarcar mejor cuanto queramos transmitir, y también para encontrar maneras más simples y más reales de encontrarnos con su vivencia y aprendizaje.

En tema de educación, sobre todo en referencia a la educación pública, no existe tiempo contemplado en ninguna currícula para enseñar valores humanos. Este es un punto fundamental, porque trae a consideración dos aspectos que tenemos que valorar con la importancia necesaria. El primero es que la currícula anual, de cada nivel, de cada materia o de cada área es prescriptiva, y no lo es porque sí. Sino que fundamenta una estructura de conocimientos que es importantísimo respetar. Más allá de que estemos de acuerdo no con mucho de la educación formal (tema que merece un libro entero aparte) debemos darle la coherencia necesaria a cada año, respecto de los contenidos, para que los chicos terminen su escolaridad lo mejor capacitados posible. Por tanto no tenemos que dejar una cantidad de contenidos para un siempre después cada vez más difícil de alcanzar. Quiero decir, una cosa no quita la otra…aunque sin dudas habrá que armarse de destreza para lograr abarcar ambos aspectos con la importancia necesaria.

La otra cuestión fundamental es que obviamente no somos máquinas que interactúan con los chicos, sino que compartimos con ellos nuestra entera humanidad. Aquí claramente lo que somos, lo que damos y demostramos configuran el engranaje fundamental de la enseñanza. Implícitamente hemos de movernos de plano en los valores que sustentan la propia educación. Las normas de convivencia y los proyectos propios de cada escuela deberían sacar a relucir ese material humano. La escuela, la pequeña escuela, es la que gesta durante muchos años los conocimientos de los chicos, sus valores, sus prioridades, sus fuerzas, sus herramientas para la vida, el respeto por su entorno, sus primeros afectos, sin romanticismos… ¡Claro que es su segundo hogar! Y claro que muchas veces es el primero…

Entonces cuando buscamos material sobre los valores, siendo que todos vemos más o menos lo mismo, creo que salteamos un lado fundamental. La crisis de valores no es invento de los chicos, se la trasladamos los grandes. La crisis de valores sin dudas es un problema serio. Aquí el punto: resolver los problemas, necesita antes que nada reconocer dónde están y cuáles son precisamente. Quizás pocas veces a conciencia se evalúa en cada lugar…a cada edad…en cada contexto…las necesidades, las inquietudes, las temáticas que necesitan mejoras.

Claramente cada edad conlleva lo suyo, cada grupo domina en mayor o menor medida ciertas habilidades personales. Eso necesita hablarse, eso necesita atención, la pregunta es precisa ¿Qué aprendizaje necesitan aquí, estos chicos? No otros, no en general, no los de allá, no los del año pasado, no los de cuando yo era joven…Personalizar sólo requiere una cautelosa y simple evaluación de los niños o jovencitos que están aquí frente a nosotros.

¡Claro que la educación formal requiere de valores! Sea pública o privada los niños necesitan mucho más que contenidos y conocimientos. Lo sabemos bien, por eso es imprescindible atender todos los aspectos que hacen a la educación y formación de los chicos. Deshumanizar la educación es un problema grave. Sin embargo, a veces la educación formal, sin querer, los adiestra para lo que vendrá cuando grandes. En muchos sentidos es ese el nivel de convivencia social actual, en tantos aspectos desvirtuado, sin valores, enfrentado al resto casi permanentemente.

Incluso de manera inexplicable, tratando de procurar que la modernidad sea también portadora de un cambio agraciado, concediendo excusas a lo que es imposible que cambie. Pretendiendo que lo que no es bueno, ni está bien, de pronto lo sea. Parece anticuado resguardar virtudes, preservar la integridad, cuidar lo bueno…

Son muchas las veces que se sentaron mis jovencitos alumnos a llorar por cuanto habían perdido.  No se les había perdido la lapicera o celular, se les había perdido parte de su integridad, de cuanto intuitivamente hubieran querido preservar, pero no se animaban. Ahh sí sí…los tiempos son prestos para obligar a los chicos, están muy presionados entre sí para probar lo nuevo y nada bueno. No tienen fuerzas para decir no, se tironean unos a otros para estar a tono de cuanto los tiempos les exigen. Para ellos es sabido, hay que probar el sexo rápidamente, mientras con más mejor. A edades cada vez más tempranas, de la manera más errada, sin afecto, sin respeto, sin espacio para el no. (Este es otro de los temas que merece mucha dedicación, porque los hace sufrir mucho, tanto varones como mujeres, niños y niñas, tienen una presión social al respecto que los abruma y los lastima.) Otras veces tienen que probar bebidas, drogas, juegos, trasnoches interminables, rutinas de nada que los agotan en todos los sentidos.

Por eso creo que reconocer el medio es fundamental, conocer las inquietudes que tienen, darles esa fortaleza para reconocer lo bueno y saber decir no, de saber elegir. De ser dueños de su propia libertad y de su propia paz…

floresSabemos bien que la libertad no es sólo hacer lo que se quiere, sino aprender a evitar cuanto no se desea. Saber, para elegir es antes que nada. Encontrar el tiempo de acompañarlos en estos aspectos es prioritario. Sin dudas, pero sin ninguna duda confían en sus adultos cuando son creíbles, el vínculo que se haya establecido con ellos los fortalece. Su interior, es la lucecita que deben dejar brillar y aprender a reconocer en la vida, más allá de cuánto el mundo presione. El respeto y el amor por sí mismos, por los demás, por Dios y el Cielo, por su integridad, son sus herramientas de paz. Todo esto es lo que construye primero a las personas. Es el ambiente que necesitamos respirar en cada espacio para traer luego todo lo demás.

Material para trabajar valores humanos hay en todas partes, sean textos, reflexiones, películas, música…mil cosas para elegir y mil para hacer y generar proyectos nuevos, eso hace una gran diferencia respecto de lo que se ve y de lo que queremos mejorar. Seleccionar material para compartir sobre los valores humanos, necesita el medio apropiado e implica señalar las inquietudes reales que se presenten. Pero sobre todas las cosas, necesitan ponerse en evidencia en el aula, y conversarlos con la suficiente soltura, sin dejar espacios para las dudas, respecto de lo que está bien y de lo que no.

Todo absolutamente necesita mejorar, no estamos aquí por casualidad. Educar implica reconocer el medio y ofrecer cuanto sea necesario aprender. De nuevo…proteger, dar, amar, enseñar, resguardar, abrazar, son parte indispensable de la tarea de quien enseña. Elegir qué cosas además de los contenidos, se pueden ofrecer para crecer, es también una parte preciosa de esta tarea. Entonces ¿Cómo elegirlo? Conociendo primero a quienes tenemos frente a nosotros, escuchando sus necesidades e inquietudes o evidenciándolas nosotros cuando aún no son capaces de reconocerlas por sí mismos. Ofrecer el material apropiado para cada momento, es la clave que dará la respuesta acertada y logrará que nuestros niños aprendan justo eso… que necesitan saber.