…en la escuela necesitamos integrar los valores…

comprometerse

Pasar a otros siempre el problema es una sutil manera de no ayudar a resolverlos jamás. Muchos de nuestros adolescentes están muy solos inmersos en un seductor mundo de grandes desganos y desidias, pocas, muy pocas cosas tienen sentido a la vista para ellos. Están perdiéndose en un espacio que los deja solos y pretende felicitarlos por vivir en la nada, con escasas y casi nulas posibilidades de proyectarse en el futuro.

tierra sostenidaHablamos de nuestros menores. ¿Quién debe protegerlos y enseñarles sino sus mayores? Padres, familia, educadores, gobiernos… y sin embargo están tantos de ellos solos de esta guía y protección!. Completamente envueltos en problemas o completamente entretenidos, muy lejos de involucrarse, contener, atender, educar, poner límites y señalar un camino seguro.

Es carísimo el costo de poner las cosas como están, un medio carente de valores, de principios sólidos y muchas veces de garantía de solvencia que asegure las necesidades esenciales, traen la enorme desgracia de la desesperanza y de la ignorancia.

La desesperanza más grande: perder el propio sentido de la valía, el saberse capaces, artífices y constructores. Perder la capacidad de mirar nuestra humana  y valiosa esencia.

La ignorancia más grande: abandonar el conocimiento de que esto puede cambiar. Y que todos y cada uno debemos hacer un esfuerzo. Entregamos el arma más grande: la capacidad de decir “así no”.

Si cada uno se comprometiera, si cada uno pudiera verse a sí mismo y ver al otro…no es tan difícil… ¿Hacia dónde estamos mirando? Hablamos de nuestros problemas como si fueran de otro. Necesitamos reaccionar y poner en juego nuestra capacidad como educadores para lograr transmitir a nuestros alumnos todo el conocimiento que necesitan.

Pienso que podemos hacer un poco más que cumplir nuestro trabajo, a pesar de lo que pudieran pensar o del agotamiento colectivo, no solamente asistimos carpetas y completamos pizarrones. Tenemos a diario decenas de adolescentes que piden una salida a viva voz. Y todos lo hemos visto, piden consejos, algunos piden comida, todos piden afecto, ser escuchados, comprendidos, respetados, piden todo lo digno de cualquier ser humano, tengo clavadas sus miradas, no pierdo ninguna, detrás de cada una hay una personita hoy, una mañana…

Seguro que no tenemos la culpa de un millón de problemas, pero si podemos ayudar a  solucionarlos… ¿Por qué no?Deberíamos dejar de nadar en el océano de la queja, para comprometernos de una vez. No debe ser tan difícil, cada uno desde su lugar, más arriba, más abajo, en el medio…todos somos parte fundamental, no debería faltar ninguno.

cmr978Hora de saber qué es lo que queremos ver dentro de unos años para actuar hoy consecuentemente, el azar no tiene sentido ni chance para el camino que transitan hoy nuestros chicos, ayudamos a cambiarlo nosotros que los tenemos delante, o no lo cambia nadie. No es humano, moral, ni solidario esperar que resuelva siempre otro, sabemos a conciencia que nunca va a suceder.  El deseo es que todos, para que no pierda ninguno logremos comprometernos en la forma de educar, en el más amplio de los sentidos.

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