…en la escuela necesitamos integrar los valores…

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Navidad…Navidad..!

Sólo por exagerar un poco (un poquito nada más…) parece que fue hace unas cuantas semanas que subí una imagen aludiendo al nuevo año 2016, casi inexplicable que me encuentre aquí finalizándolo juntos…

En lo personal fue un año de muchísimo trabajo así que siento, en primer lugar, que me hubiera gustado compartir más cosas, de hecho las he comenzado en varias oportunidades, sin tener tiempo de concretarlas. De todos modos, sé que más allá de los cambios en el calendario, habrá ocasión de compartirlas, y eso es genial.

A propósito de calendario, los viejos amigos habrán notado que me trae cada año la Navidad, ya saben cuánto me encanta y disfruto junto a mi familia. Intento valorarla con el espíritu y la alegría real que amerita, como la expresión más elevada del Amor Verdadero, Amor hecho Hombre, y al cual se nos convoca con tanta mansedumbre y dulzura. Una vez más los invito a vivirla con la misma alegría, mucho más allá de las corridas, las compras enormes como si fuera a acabarse el mundo, y las comidas interminables. Que no se nos olvide que es otra cosa, se trata del cumpleaños de Nuestro pequeño y dulce Niño Jesús, y del mismísimo Amor expresado en Su abrazo gigante hasta el final. Recordemos que Su Amor nos alcanza a todos, reservemos un rato a corazón abierto para recibirlo a Él, y que de la misma manera lo convoquemos para nuestros niños, ese es el regalo más grande que podemos darles a nuestros hijos.

La relación que tenga cada uno de nosotros con Dios, con Nuestro Jesús o Su Mamá es tan única como el tiempo que necesita fortalecerla. Dedicamos tanto tiempo a tantas cosas y evocamos con tanta ligereza otras, que nunca nos avergüencen las cosas del alma, antes mejor pongamos las cosas en su lugar. No nos lleva a ninguna parte ser eternamente los reyes de las justificaciones, aprendamos de los frutos del Amor la alegría, la esperanza, la generosidad, la paz y una infinidad de virtudes que son lo que más necesitamos en realidad.

Ojalá esta Navidad logremos darle verdadera vida al Pesebre en nuestro corazón, y nos enamoremos de La Pequeña Familia que allí nos espera.

¡¡Que todas las bendiciones los acompañen siempre. Feliz, muy Feliz Navidad…!!

pesebre07

 

Sí, es ciertamente un clásico estresarse mucho para las fiestas, que quiénes con quiénes de la familia, la corrida, compras y más compras, gastos de lo que no se tiene para cumplir, comida por doquier y poco tiempo, si acaso algunos segundos para frenar y tomar conciencia de la celebración. La Navidad es una fiesta, un agasajo desde el alma, es excepcional vivirlo como tal, sonreír y disfrutar con todo el corazón. No importa lo que digan o piensen los demás, esas son las pocas cosas reales que se pueden atesorar, y para quien las sepa ver, las más hermosas que podemos compartir.


Mensaje de Navidad

Lo sé…como si no estuviera repleta la web de mensajes, sin embargo realmente deseaba hacerlo, por compartir y más que nada para recordar también por escrito, las cosas a las que vale la pena darles una mirada distinta. Y por qué no, relajar un poco la rauda corrida de compras y ajetreos familiares para rescatar la esencia de nuestra dulce Celebración.

Quizás entre lo más evidente en esta pequeña entrada, asome mi falta de erudición respecto de todo lo que atañe a la teología y mucho de la historia incluyendo nuestras tradiciones religiosas. Así que necesitaré aquí una doble disculpa, puesto que simplemente escribiré desde mi corazón, y aunque incompleto, mi mensaje sólo pretende ser lo más simple posible…

Una y mil veces está escrito por aquí cuánto hemos de ver a diario que necesita cambiar. Ese cambio, mucho más allá de nuestras críticas o lo aprehensivos que nos volvamos a muchas cosas del mundo, tan nefastas como injustas, a veces inhumanas…necesitan manos dispuestas a la obra. Manos y un corazón, claro, que ilumine el andar a cada momento. Nada cambiará solo, si nosotros no somos parte del cambio primero. Poco podrá evolucionar este mundo respecto a todo lo que involucra el amor entre hermanos que somos, si no comprometemos primero el propio espíritu de cambio.

El tiempo transcurre a una velocidad increíble, los años pasan tan rápido que dejan poco espacio entre la obligación y la rutina para darle el tiempo necesario a las cosas del alma. Muy posiblemente la época de la Navidad sea una de las que nos ayudan a frenar un poco para pensar y sentir, por qué no, las cosas desde otro lado. Desde del lado verdadero, desde el que pocas veces vemos y el que más tiempo necesita.

Hay una promesa de Amor que se celebra cada Navidad, una promesa de Vida, de paz, de perdón, de Verdad, que nos espera a cada uno de nosotros. Nuestro Jesús que mantiene desde el Pesebre hasta el fin Sus brazos abiertos, nos está diciendo algo…Su mensaje es puro Amor…¿Podremos escucharlo esta vez?

Y entre otras mil preguntas ¿Qué tan abiertos tenemos nosotros los brazos para Él, para los que nos rodean, y para los que están más lejos aún? ¿Cuántas Navidades dejaremos transcurrir antes de que permitamos que Su Amor despierte el nuestro? ¿Cuándo despertaremos a la posibilidad de colaborar con el mundo que realmente añoramos y dejaremos dormir la queja de lo que no queremos? La esperanza que celebramos cada Navidad está Viva, y necesita de la alegría de la fe verdadera que crece desde diminuta en el corazón de cada uno, hasta tener la seguridad del que camina por la vida dando, amando, haciendo, abrazando…

Ya llega casi la Navidad con un mensaje que nos espera despiertos…con el corazón abierto podemos recibirlo siempre, cada día. Me confieso absolutamente enamorada de nuestro Jesús y Su Mamá, recordemos pedir a Ellos la liviandad necesaria para despegarnos un poco más de lo que nos pesa y nos distrae, para así reflejar mejor ese Amor que necesitamos vivir de verdad. LLevándolo con más seguridad a los nuestros, haciéndolo extensivo a todo lo demás, a la jornada cuando llegue, a los afectos, a los que comparten el día con nosotros y a los que no, a los que dan incansablemente, a los que necesitan, a los que no lo ven, y sobre todas las cosas a la familia. A la pequeña o gran familia que tengamos, a los niños que nos toca cuidar, nuestros o de los otros, a todos los hijos de este mundo que nos hermana que necesitan más amor, más seguridades, menos carencias y más compromiso. Es lo que somos y lo que queremos ser, lo que hayamos escuchado en nuestro corazón, con la guía y el Amor de este Pequeño Niño a quien celebramos en estos días un nuevo Nacimiento.

Que esta Navidad nos encuentre más juntos que nunca y que estemos todos unidos por el mismo Amor. Esta Navidad dejemos que el Verdadero Espíritu que trae cada vez, siembre su pequeña semilla en nuestro corazón y dejemos que dé sus frutos el nuevo año que nos espera y mucho más.

Que pasen una linda Navidad junto a la hermosa Familia que los espera…en el Pesebre…

pesebre

¡¡Todas las bendiciones…Feliz Navidad!!

                                                                                          ¡¡Excelente Nuevo Año que comienza…!!

Felices Fiestas